Lenguaje Ensamblador para Computadoras Basadas en Intel

LECI

Lenguaje ensamblador para computadoras basadas en microprocesadores Intel se enfoca en la programación de microprocesadores compatibles con la familia de procesadores IA-32 de Intel, en la plataforma MS-Windows. Puede usar un procesador Intel o AMD de 32/64 bits para ejecutar todos los programas de este libro.

La quinta edición de Lenguaje ensamblador para computadoras basadas en Intel, enseña la programación en lenguaje ensamblador y la arquitectura del procesador Intel IA-32; el texto es apropiado para los siguientes cursos universitarios:

Programación en lenguaje ensamblador.
Fundamentos de los sistemas computacionales.
Fundamentos de la arquitectura computacional.

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Vibra Positiva – Zona Ganjah

 

Vibra Positiva es una canción de la agrupación musical de regge Zona Ganjah del albúm “Con Rastafari Todo concuerda” lanzado en el año 2005. Las letras de sus canciones contienen un sentido espiritual y social con mensajes de conciencia hacia la naturaleza y hacia la esencia del ser. «Zona Ganjah» es un juego de palabras entre «Ganja» (marihuana) y «Jah» (Jehová).

 

web oficial

Basta Tener un Corazon Loco

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Había una vez un rey poderoso que gobernaba a un valiente pueblo; era temido por su poder y amado por su sabiduría. Cuentan que en aquella región había un pozo de agua fresca y cristalina, del cual todos los habitantes, incluyendo al rey y los cortesanos, bebían.

Sucedió que cierta noche mientras todos dormían, una bruja penetro hasta el centro del pueblo y derramo siete gotas de un elixir extraño en el pozo de agua, pronunciando estas horribles palabras:

– De ahora en adelante, todo el que beba de esta agua quedará loco, irremediablemente loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes conforme fueron sintiendo sed, se acercaban a beber agua del pozo y sin remedio fueron enloqueciendo.

El rey y su chambelán se quedaron dormidos y no acudieron a beber el agua a la hora acostumbrada. Y pasó lo incomprensible. Aquel día los habitantes gritaban en las calles y en la plaza principal del pueblo: “el rey está loco” y el griterío aumentaba cada vez mas repitiendo lo mismo: “El rey y su gran chambelán han perdido la razón…” No podemos ser gobernados por un rey loco…”Debemos destronarlo”.

Al anochecer de ese día, el rey ordenó que le llevasen agua del pozo en un vaso de oro, porque su sed había llegado al límite, al recibirla la bebió con avidez y dio a su chambelán para que también la bebiese.

En ese momento volvió la armonía al pueblo, en las calles, en las esquinas, en la plaza y en todo aquel lugar aumentaba el regocijo y el buen ánimo porque el rey y su gran chambelán habían recobrado la razón.

***

Es lamentable pero cierto. Si las cosas no se ven como las ven los demás, se corre el riesgo de ser excluido y de ser llamado loco. La gente desea que se tome de la misma agua que ellos beben para aceptar el dialogo y a la cordura. Los que se atreven a alimentarse de sus propias fuentes son vistos con extrañeza, como locos, cuando el único error, si acaso es un error, es tener ideas y percepciones diferentes acerca de la realidad y el mundo que les abarca. Ya se aprendió a vivir con cierta insania que se hizo hábito y costumbre. Pero podemos superar y corregir todo aquello que tenga algunas gotas del elixir que provoca la locura. Si todo está vivo, lleno de vida ¿Por qué no amarlo? ¿Por qué no entablar dialogo con piedras, plantas y animales? Y ser como aquél hombre de corazón inmensamente grande que llego a sentir al árbol de almendro como a un hermano. Dicen que lo veían abrazado a él constantemente y tarareando la misma canción que el árbol cantaba. De igual manera se comunicaba con plantas y animales, oía sus voces y les respondía con el mismo idioma que se entiende a la perfección: el del amor.

Tal vez para la mente lógica los hechos de San francisco de Asís sean una tontería, pero no es así, estaba tan lleno de amor que lo percibió en todos los seres vivos, tuvo la capacidad de escuchar el canto de la naturaleza y se hizo hermano de los animales y las estrellas. Lo único significativo es el amor, no se puede creer en él, solo se siente y se tiene.

“No me da miedo mañana, porque he visto ayer y me encanta hoy”

La Accion, Silencio y Mente Religiosa (P-3)

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Parte 3 de 3

Todo aquel que quiera encontrar una nueva vida, una nueva forma de vivir, debe investigar y captar esta extraordinaria cualidad del silencio.

Así pues, el silencio la meditación y la muerte están íntimamente relacionados. Sin morir al ayer no es posible el silencio; sin embargo, el silencio es necesario, absolutamente necesario, para actuar sin acumular y, por tanto, sin establecer ninguna inercia. La muerte se convierte en algo feo y temible cuando uno siente que puede perder todo lo acumulado, pero si a lo largo de la vida, desde ese mismo momento, no acumula nada, entonces no existe eso que llaman muerte, entonces vivir es morir y no hay separación.

El vivir que nosotros conocemos es desdicha, confusión, desorden, tortura, esfuerzo, con una ocasional y fugaz percepción de la belleza, del amor y de la dicha; ese es el resultado de esta obscura conciencia que en sí misma es incapaz de generar una nueva acción. Todo aquel que quiera encontrar una nueva vida, una nueva forma de vivir, debe investigar y captar esta extraordinaria cualidad del silencio; y sólo puede haber silencio cuando uno muere al pasado, sin ningún razonamiento ni propósito, sin decir: <<Conseguiré una recompensa >>. Todo este proceso es meditación y trae a la mente esa extraordinaria actitud vigilante en la que no existe ningún atisbo de obscuridad, ningún rincón sin explorar, nada por ver, es decir, no queda ningún recoveco por examinar.

De manera que la meditación es algo extraordinario, por su misma naturaleza es una dicha inmensa porque hay silencio, el cual en sí mismo es acción; la esencia del silencio es acción. Entonces, es posible vivir la vida, vivir cada día, desde el silencio y no desde el conocimiento, exceptuando el conocimiento tecnológico. Esa es la única mutación posible para el hombre. Sin ella viviremos una vida que no tiene ningún significado, solo habrá sufrimiento desdicha y confusión.

Madrás (Chennai), quinta charla, 5 de enero de 1966
Obras completas, tomo XVI

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Investigar significa tener una mente sana, vital, que no se deja persuadir por las opiniones propias o de otro, por eso es capaz de ver con mucha claridad, en todo momento, cada cosa a medida que surge, a medida que fluye. La vida es un movimiento de relación, lo cual es acción, y a menos que haya libertad la simple rebeldía no tiene ningún valor. Un hombre verdaderamente religioso nunca se rebela porque es un hombre libre; no libre de nacionalismo, codicia, envidia y de todo eso. Simplemente es libre.

Madrás (Chennai), primera charla, 16 de diciembre de 1964
Obras completas, tomo XVI

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Creo que una mente que no es capaz de ver y sentir por completo la hermosura de la tierra, del cielo, de la palmera, del horizonte, la hermosura de un rasgo, de un rostro, de un gesto, nunca puede comprender eso tan extraordinario que es la belleza y la libertad. […]

Es evidente que la mayoría hemos perdido, o nunca hemos tenido, ese verdadero sentir. Nuestra educación, la manera como vivimos, nuestros hábitos, tradiciones y costumbres cotidianas han impedido ese sentir de la mente. […] Si existe ese sentir, entonces de ahí nace una acción mucho más global, mucho más potente que la acción intelectual de los bienhechores y reformadores, porque hay comprensión, se siente tanto lo feo como lo hermoso, aunque no como opuestos. Ese sentir es básico si queremos comprender el proceso de nuestra existencia y las variantes de nuestro pensar, lo cual significa comprender la profundidad y la amplitud de la vida, así como esa cosa extraordinaria la cual llamamos el ‘yo’. Para comprender este ‘yo’ con todas nuestras alegrías, luchas, sufrimiento, intenciones esperanzas, miedos, ambiciones, envidias, celos, etc., debe de haber un profundo sentir y no simple imaginación. Como seguramente saben, si uno siente algo ve con mucha más intensidad, con mayor inteligencia y claridad; no sé si han observado que cuando aman a alguien, o cuando detectan algo realmente extraordinario en una persona, se vuelven mucho más inteligentes, más intensos y atentos, ¿no es así?. Existe también la astucia, un estado de atención que viene de la concentración; pero en eso no hay un verdadero sentir ni tampoco afecto. […]

Pero, como saben, la dificultad está en que, a menos que perciban, que vean la totalidad del firmamento, la belleza de la noche, la mañana, el atardecer, nunca harán nada que merezca la pena, excepto las pequeñas y mezquinas actividades de la vida cotidiana. A menos que comprendan esto por completo, su existencia seguirá siendo miserable y dolorosa, pero si perciben esa cosa enorme llamada vida, si la sienten, podrán afrontar las cosas prácticas con precisión, claridad y seriedad. Sin embargo a la mayoría solo les interesa el beneficio inmediato, resultados inmediatos, les interesa el placer o dolor inmediato. Por eso me parece que es muy importante, si queremos comprendernos a nosotros mismos, que exista ese sentir. Para la mayoría ese sentir está muerto, porque si uno ve a diario la misma pobreza, la misma decadencia, el mismo sufrimiento, la misma lucha, las mismas costumbres y hábitos, la muerte se vuelve torpe, indolente, insensible, y así es muy difícil sentir. […]

Si vamos más allá cuidadosamente, descubriremos como el apego  destruye el sentir, porque todo nuestro apego está formado por cosas muertas; no es posible estar apegados a algo vivo más allá del apego que uno pueda tener a un rio o al mar, porque las cosas vivas están en constante movimiento. De manera que cuando dice que está apegado a su hijo, a su hija, a su esposo, si puede mirarlo cuidadosamente dentro de sí mismo, se dará cuanta de que no puede estar apegado a una persona viva, porque esa persona está en constante cambio, transformándose, en estado de convulsión, de modo que el apego es a la imagen que tiene de esa persona, ¡Pero la imagen es algo muerto! Así pues, miren lo que hace la mente: crea imágenes, ¡y se apega a cosas muertas!

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Ahora bien, si realmente han comprendido todo esto , no solo verbal o intelectualmente, si realmente sienten conmigo que esto es algo verdaderamente serio, entonces verán que es posible ir a la oficina, tomar un autobús y funcionar en la vida diaria con una cualidad distinta, con una nueva cualidad en la mente. Después de todo, uno no puede dejar de hacer los trabajos cotidianos, la actividad diaria, esa rutina a la cual está apegado, y si uno está apegado a la fuente de la que brota el agua no puede fluir con las aguas llenas de vida. Para captar la verdad de esto  se necesita no sólo una percepción directa, pensar con claridad, una mente cuidadosa, sino también un sentido de belleza. Sí lo han comprendido, se darán cuenta de que el apego a dejado de tener una gran importancia, no es necesario que luchen para liberarse de él, cae por sí mismo como una hoja que se lleva el viento. Entonces la mente se vuelve tremendamente vital, despierta, precisa, y deja de estar confundida.

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Solamente es posible tener ese sentir explosivo si se comprende todo el proceso de uno mismo y de los apegos. Si son capaces de explorar, de examinar, de investigar esto a lo que llamamos apego, entonces empezaran a aprender, y el aprender elimina las cosas muertas, el aprender es lo que transmite ese sentir a la acción. Puede que uno al actuar cometa un error, pero ese error forma parte del constante proceso de aprendizaje. Actuar significa que uno está intentando ver, descubrir, comprender, no simplemente tratando de conseguir un resultado, porque todo resultado es algo muerto, y la acción se vuelve muy insignificante y mezquina si uno no comprende el centro, el actor. Nosotros siempre separamos al actor de la acción, el ‘yo’ siempre hace esto y, de ese modo se convierte en algo muerto.

Sin embargo, si empiezan  a comprenderse a sí mismos, lo cual es conocimiento propio, lo cual significa aprender acerca de uno, entonces ese aprender es algo muy hermoso, extremadamente sutil, como las aguas llenas de vida. Si comprenden eso y, con esa comprensión, actúan – no con la acción del pensamiento, sino a través del proceso de aprender -, descubrirán que  la mente ha dejado de estar muerta, de estar apegada a cosas muertas o moribundas. Entonces la mente es extraordinaria, es como el horizonte, el infinito, el espacio; no tiene medida. Una mente así puede profundizar muy hondo y convertirse en el universo, en lo eterno. Desde ese estado es posible actuar en el tiempo pero con un sentir de forma diferente. Todo esto no requiere tiempo cronológico, días, semanas o años, sino comprenderse a sí mismo,  lo cual puede hacerse en el instante; a partir de ahí uno descubrirá lo que es el amor, ese amor que no conoce celos, envidia o ambición y que no tiene amarres. Ese es un estado en el que no existe en tiempo y, por eso, la acción adquiere un significado totalmente diferente en nuestra vida diaria.

Madrás (Chennai), quinta charla, 5 de enero de 1966
Obras completas, tomo XVI

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La Vida es Accion…