Enfrentarse al hecho

ferris-wheel-roda-gigante-sky-tumblr-Favim.com-531875

Sufro. Psicológicamente estoy terriblemente perturbado, y tengo una idea al respecto: qué debería hacer, qué no debería hacer, cómo debería cambiarse eso. Esa idea, esa fórmula, ese concepto me impide mirar el hecho de lo que es. La ideación y la fórmula son maneras de escapar de lo que es. Cuando existe un gran peligro, hay acción inmediata. Entonces no tengo una idea al respecto. No formulo una idea y después actúo conforme a esa idea.

La mente se ha vuelto perezosa, floja, a causa de una fórmula, la cual le ha proporcionado un medio para escapar de la acción con respecto a lo que es. Viendo por nosotros mismos toda la estructura de lo que se ha dicho, y no porque ello nos haya sido señalado, ¿es posible enfrentarse al hecho, al hecho de que somos violentos, por ejemplo? Somos seres humanos violentos, y hemos elegido la violencia como nuestro estilo de vida – la guerra y todo eso-. Aunque perpetuamente hablamos de no-violencia, sobre todo en Oriente, no somos personas no violentas, sino violentas. La idea de no-violencia es sólo eso, una idea, la cual puede ser usada políticamente. Eso tiene un sentido distinto, pero es una idea, no un hecho. Debido a que el ser humano es incapaz de enfrentarse al hecho de la violencia, ha inventado el ideal de no-violencia, el cual le impide habérselas con el hecho.

Al fin y al cabo, el hecho es que soy violento, soy irascible. ¿Qué necesidad tengo de una idea? Lo que importa no es la idea de que soy irascible, sino el hecho real de que lo soy. Tal como el hecho real de tener hambre. No hay una idea de que tengo hambre. En tal caso, la idea lo es en cuanto a lo que debería comer, y entonces como conforme a los dictados del placer. Hay acción con respecto a lo que es sólo cuando no existe una idea de lo que debería hacerse en relación con lo que afrontamos, o sea, en relación con lo que es.

23 DE AGOSTO OCK- Vol. XVII

Anuncios

El Herbario de Francisco Hernández

francisco hernández

Francisco Hernández, protomédico e historiador de su
majestad Don Felipe II, traductor de la Historia
Naturalis de Cayo Plinio y amigo personal de Andreas
Vesalio, fue enviado en 1570 a las Indias en una
misión de exploración científica para investigar allí las
medicinas herbolarias.

Hernández ocupó siete años de su vida en identificar y
catalogar más de 2.300 especias botánicas. Entre
ellas, consigna en sus libretas:

ROSA MEXICANA: Las hojas de la rosa
mexicana despiden un aroma dulce y
narcótico al ser machacadas en un
mortero y son extremadamente venenosas.
Si alguien se llevara por casualidad una de
estas hojas a los labios, moriría irremediablemente.
Las rosas mexicanas son altamente apreciadas por los
insectos. Por ello, no es infrecuente ver, alrededor de las
mismas, cadáveres de mariposas, libélulas y moscas.

HELECHO DE ESPEJO: planta ornamental
de ramas velludas y hojas dentadas que
posee una extraña cualidad mimética: si a
ella se acerca una liebre, parecerá una
liebre; si a ella se acerca una rata,
parecerá una rata.

HIDRA VOLADORA: de los tallos de esta
planta se desprende una sustancia
pegajosa y oscura. Quienes la prueban se
convierten instantáneamente en pájaros.

ENREDADERA DE LUNA: planta que se
alimenta exclusivamente con rayos de
luna y que se caracteriza por su particular
fluorescencia azulada. Al crecer en los
bosques, semejan guirnaldas de luces que alguien
colocó sobre las ramas de los árboles. La infusión con
hojas de enredadera de luna es recomendable cuando
las tinieblas oscurecen nuestros pensamientos.

Francisco Hernández produjo durante sus años en las
Indias una obra monumental: cuarenta volúmenes
magníficamente ilustrados y documentados.
Al volver a España, sin embargo, Felipe II, ya
envejecido, no parecía prestarle mayor interés a sus
trabajos. El pesado herbario que había trasladado
consigo en su viaje de regreso a Europa fue
incendiado poco después sospechado de poseer
poderes mágicos.

De muchas de las especies por él estudiadas hoy se
ha perdido todo rastro.

El Libro del Fin del Mundo – Belén Gache

State Of The Art – Gotye

 

State Of The Art es una cancion escrita y cumpuesta por del cantante belga-australiano Gotye (Wally De Backer) en su tercer album de estudio llamado Making Mirrors lanzado el 19 de agosto de 2011 en Australia. Gracias al sencillo «Somebody That I Used To Know» que se desprende de este álbum, el cantante ha alcanzado las cimas de diversas listas de popularidad alrededor del mundo, recibido críticas favorables, y certificado con el disco de platino en Polonia, a solo un día de lanzado el álbum en ese país. Su musica entra en el genero de Rock Alternativo/Experimetal/Indie.

 

Tuve Mala Suerte

Leaves_Fractal_by_Fera_Feueragian

Si se ha decidido a construir su felicidad diaria con sus propias fuerzas y ser su propio maestro y entrenador, debe estar alerta siempre ante adjudicaciones de culpa.

Las adjudicaciones de culpa nos impiden aprender de una derrota. Para decirlo con más claridad: en la auto enseñanza no existe ni culpa, ni expiación. Nadie – ni otra gente, ni la famosa mala suerte – pueden ayudarle a transformar un fracaso en éxito. Apelar a ellos no es más que un intento de liberarse de la responsabilidad de sí mismo.

“Tuve mala surte” es la más barata de las excusas por no haberse esforzado lo suficiente.

¿Por qué esta vez debería lograrlo? Muy sencillo: porque de cada intento fracasado aprende lo que hizo mal. Hasta que ya no cometa ningún error. Depende de usted si lo que aprende de los errores es buscar pretextos más elaborados o aprende a encontrar cada vez mejores soluciones para, finalmente, llegar a la meta.

Observe sin embargo – siendo su propio entrenador – como se comporta en cada fracaso. Existen distintas posibilidades:

*Dice: “una vez más tuve mala suerte”.
*Se siente iracundo con usted mismo y se maldice
*Busca culpables
*Se compara con otros que han logrado lo que usted no pudo lograr y acepta que el otro evidentemente es “mejor”.
*Se compara con otros fracasados y se consuela con que ellos son mucho peores que usted.

Todas estas reacciones son excusas que aminoran su autoconciencia en vez de fortalecerla. Usted no se acerca ni un paso hacia la meta. Todo lo contrario, lo hacen retroceder. Son pretextos en vez de motivación para hacerlo mejor. Eso tiene que tenerlo claro de una vez por todas.

…Probablemente, en realidad, con frecuencia no logramos lo que nos proponemos, porque nos hemos fijado una meta que rebasa con mucho nuestras aptitudes actuales. Si admitimos esto, ya tenemos el mejor prerrequisito para adquirir, paso a paso, las habilidades necesarias para actuar en vez de lloriquear.

100 escalones hacia la felicidad – Josef Kischener, editorial EDAMEX