Volar sin Ensuciarnos

Cuenta la leyenda que un pájaro que vivía resignado en un árbol podrido que se alzaba en medio del pantano, se había ya acostumbrado a vivir ahí. Comía gusanos del fango y se hallaba siempre sucio por el pestilente lodo.

Sus alas estaban inutilizadas por el peso de la mugre, hasta que cierto día un ventarrón destruyo su guarida; el árbol podrido fue tragado por el cieno y el animalito se dio cuenta de que iba a  morir.

En un deseo repentino de salvarse comenzó a aletear con fuerza para emprender el vuelo. Le costó mucho trabajo por que había olvidado como volar, ´pero enfrentó el dolor del entumecimiento hasta que logro levantarse y cruzar el ancho cielo, llegando finalmente a un bosque fértil y hermoso.

Como en esta historia, un día me negué a ser como todos: me rehusé a ser parte del montón, a vivir cumpliendo únicamente lo que la sociedad dictaba con la vacía excusa de “Es que todo mundo lo hace”.

Me di cuenta de que la vida es tan fácil o tan difícil como nosotros la observemos y decidamos hacerla.

Somos pájaros libres con el valioso don de volar por el mundo, sin límites, sin ataduras. Nosotros mismos nos aprisionamos cuando nos dejamos llevar negativamente por las circunstancias.

Nos atamos las alas cuando, en lugar de ver lo que nos sucede como parte de un Plan Perfecto, pensamos que se trata de castigos de ‘Dios’.

Nos privamos de volar con alegría cuando envidiamos el éxito de los demás. Cuando preferimos criticar relaciones en vez de construir las nuestras. Cuando hablamos sin conocer al otro, solo por la impresión que nos pueda dar.

Volar significa que a pesar de seguir viviendo en el pantano, no tenemos por qué contaminarnos con él.

Volar significa que a pesar de estar en un mundo en donde existe la guerra, la crisis, la corrupción, y tantas debilidades del hombre, podemos crear nuestra propia fantasía de amor y esperanza, que a veces es más real que la “realidad establecida”.

Pero para que esto suceda, necesitamos –como el pájaro– vivir y superar el dolor del entumecimiento. Un entumecimiento que nos ciega, que nos hace vivir en ese egoísmo formado por nuestras creencias, miedos e inseguridades.

Tenemos que afrontar el cambio, quitarnos el lodo, la losa encima de la espalda. Ya sabemos volar, solo necesitamos dejar el pantano, pensando en los cielos que estamos a punto de descubrir.

Asumamos el riesgo de salir del pantano, de volar sin contaminarnos. Quítate el lodo de vivir con ese vicio que te aniquila, de vivir con quien no deseas, de estar en un trabajo que se presenta como un suplicio […]

Eres una persona que nació libre, para volar sin ensuciarte. En el momento en que dejes a un lado lo que te pesa, harás de tu vida un increíble cielo. Date la oportunidad.

No creas solo lo que dicen tus ojos. Solo muestran limitaciones. Mira con tu inteligencia, descubre lo que ya sabes y hallarás la manera de volar.

– Richard Bach

David Montalvo – Rompe la Sandia de tu Vida

Anuncios

Un comentario el “Volar sin Ensuciarnos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s